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10/02/2026

Caso clínico en enfermería: seguimiento paso a paso de una herida crónica

Caso clínico práctico que muestra paso a paso el seguimiento enfermero de una herida crónica, desde la valoración inicial hasta el ajuste del plan de cuidados, destacando la importancia de la documentación, la continuidad asistencial y la toma de decisiones basada en la evolución clínica.

Caso clínico en enfermería: seguimiento paso a paso de una herida crónica

Los casos clínicos permiten unir todo lo que a menudo aparece separado en la práctica diaria: valoración, documentación, seguimiento, toma de decisiones y continuidad asistencial. En el cuidado de heridas crónicas, este enfoque es especialmente útil para comprender cómo pequeños cambios influyen en la evolución a medio y largo plazo.

A continuación se presenta un caso clínico práctico, descrito paso a paso desde la perspectiva enfermera, centrado en el seguimiento estructurado de una herida crónica.


Datos generales del paciente

  • Paciente: varón de 79 años

  • Entorno asistencial: atención domiciliaria

  • Antecedentes relevantes:

    • Diabetes mellitus tipo 2

    • Hipertensión arterial

    • Movilidad reducida

  • Riesgo de úlceras por presión: alto


Situación inicial

El paciente presenta una lesión en región maleolar interna derecha compatible con úlcera venosa de evolución incierta. Refiere molestias locales y aumento progresivo del exudado en las últimas semanas.

No consta seguimiento estructurado previo ni registros comparables.


Valoración inicial de la herida

En la primera valoración enfermera se registra:

  • Localización: región maleolar interna derecha

  • Tamaño: 3,5 × 2,5 cm

  • Profundidad: superficial

  • Tejido:

    • Granulación: 60 %

    • Fibrina: 40 %

  • Exudado: seroso moderado

  • Bordes: irregulares

  • Piel perilesional: ligera maceración

  • Dolor: leve durante la manipulación

  • Signos de infección: no evidentes

Se realiza registro fotográfico con condiciones similares para permitir comparaciones futuras.


Plan inicial de cuidados

Tras la valoración, se establecen los siguientes objetivos:

  • Favorecer la cicatrización

  • Controlar el exudado

  • Proteger la piel perilesional

  • Garantizar un seguimiento evolutivo claro

Intervenciones iniciales:

  • Limpieza con suero fisiológico

  • Desbridamiento autolítico

  • Apósito adaptado al nivel de exudado

  • Educación básica al paciente y cuidador

Todo queda documentado de forma estructurada.


Seguimiento: primera semana

En la revisión a los 7 días se observa:

  • Tamaño: 3,3 × 2,4 cm

  • Tejido de granulación ligeramente mayor

  • Exudado estable

  • Piel perilesional menos macerada

La evolución es discreta pero positiva. Se mantiene el plan de cuidados y se deja constancia explícita de los cambios respecto al registro previo.


Seguimiento: tercera semana

A las tres semanas, el seguimiento revela:

  • Tamaño: sin cambios significativos

  • Tejido: granulación estable, fibrina persistente

  • Exudado: ligero aumento

  • Dolor: aumento leve referido por el paciente

Aunque la herida no ha empeorado de forma evidente, la evolución se considera estancada.

Este punto es clave: sin registros comparables, este estancamiento habría pasado desapercibido.


Replanteamiento del plan de cuidados

Ante la falta de progreso, se decide:

  • Reevaluar factores sistémicos

  • Ajustar el tipo de apósito

  • Intensificar el control del exudado

  • Reforzar educación al cuidador

Se documenta claramente el motivo del cambio de estrategia.


Seguimiento: sexta semana

En la revisión posterior se registra:

  • Tamaño: 2,6 × 1,9 cm

  • Tejido de granulación predominante

  • Disminución clara del exudado

  • Mejor estado de la piel perilesional

  • Disminución del dolor

La herida vuelve a mostrar una evolución favorable tras el ajuste del plan.


Análisis del caso desde la práctica enfermera

Este caso pone de manifiesto varios puntos clave:

  • La importancia de una valoración inicial completa

  • El valor del seguimiento estructurado en el tiempo

  • La necesidad de documentar cambios, no solo curas

  • La detección precoz del estancamiento gracias a registros comparables

La evolución positiva final no se debe a una cura aislada, sino al análisis continuo del proceso.


Papel del apoyo tecnológico en este caso

Herramientas digitales de seguimiento permiten:

  • Comparar imágenes de forma objetiva

  • Visualizar tendencias evolutivas

  • Reducir errores de interpretación

  • Facilitar la continuidad entre profesionales

Siempre como apoyo al criterio clínico enfermero.


Conclusión

El seguimiento de una herida crónica no consiste en repetir curas, sino en observar, registrar, analizar y ajustar. Este caso clínico muestra cómo pequeñas decisiones basadas en una valoración rigurosa pueden cambiar la evolución de una herida a medio plazo.

La enfermería no solo cura heridas: gestiona procesos clínicos en el tiempo.


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